Reserva tu hotel
con Booking.com
Por Urko Nalda • Actualizado en diciembre, 2025
La primera vez que miras el mapa del transporte de Tokio, la sensación suele ser de puro vértigo. Hay tantas líneas, colores y compañías diferentes que parece imposible aclararse. A nosotros nos pasó lo mismo al aterrizar, pero os prometemos que, una vez le pilláis el truco, moverse por Tokio es increíblemente eficiente y rápido. En esta guía os vamos a explicar de forma sencilla cómo funcionan los trenes, el metro y las tarjetas de transporte para que ahorréis tiempo y dinero en vuestros desplazamientos. Olvidaos del miedo a perderos: con estos consejos, os moveréis por la ciudad con total soltura.

Tokio no es solo una ciudad, es una metrópolis gigantesca formada por 23 barrios especiales y una red urbana que parece no tener fin. Cuando planeáis un viaje aquí, lo primero que tenéis que asumir es que las distancias son enormes. Ir de Shinjuku a Asakusa o de Shibuya a Akihabara no es un paseo de 15 minutos; la ciudad es tan vasta que el transporte público será vuestro segundo hogar durante vuestra estancia.
Afortunadamente, Tokio cuenta con la mejor red de transporte del mundo. Es puntual, limpia y llega literalmente a todas partes. Aunque la imagen típica es el metro abarrotado, la realidad es que tenéis muchas opciones para moveros:
Trenes y Metro: La columna vertebral de la ciudad y lo que más usaréis.
Autobuses: Ideales para trayectos cortos dentro de barrios o zonas menos conectadas por tren.
Taxis: Caros, pero muy útiles cuando el transporte público cierra a medianoche.
Bicicleta: Una forma fantástica de explorar barrios residenciales a vuestro ritmo.
A pie: Aunque las distancias son largas, hay zonas que deben recorrerse caminando para vivirlas de verdad.
¿Organizando tu próximo viaje?
🛏️ Reserva tus hoteles con Booking.com, Agoda y Trip.com.
🥳 Reserva tus tours con Civitatis, Getyourguide y Klook.
📱 Mantente conectado con Holafly.
🚗 Alquila tu coche con Rentalcars.
🧳 Seguro de viaje con Heymondo. ¡Consigue un 5% de descuento hoy!
Antes de entrar en detalle sobre cada medio de transporte, para quienes estéis organizando un viaje a Japón, os dejamos aquí algunos artículos generales que os ayudarán a ubicaros y planificar mejor vuestra aventura:
TABLA DE CONTENIDOS

Aunque el tren y el metro son los reyes indiscutibles de la movilidad en la ciudad, no son las únicas opciones que tenéis. Dependiendo de dónde estéis alojados, de vuestro presupuesto o incluso de la hora del día (recordad que el transporte público no funciona las 24 horas), os convendrá alternar con otras alternativas. A nosotros nos encanta combinar el metro para cubrir las largas distancias con paseos a pie o en bici para descubrir los rincones más locales. Aquí os detallamos cómo funciona cada medio de transporte para que sepáis elegir la mejor opción en cada momento.
¿No tienes tiempo para leerlo ahora?
Guárdalo en Pinterest para leerlo más tarde
Guardar en Pinterest

Lo primero que tenéis que entender para que no os explote la cabeza es que el transporte en Tokio no es una red única. Son varias empresas privadas diferentes operando a la vez. Esto significa que, aunque dos líneas se crucen en el mapa, pueden pertenecer a compañías distintas y tener tornos de entrada y salida separados.
Básicamente, os vais a encontrar con estos tres grandes grupos:
JR (Japan Railways): Son trenes que van por la superficie. La línea más importante para vosotros será la Yamanote Line, una línea circular de color verde que conecta los puntos turísticos clave (Shinjuku, Shibuya, Tokyo Station, Akihabara, Ueno). Si tenéis el JR Pass, estas líneas están incluidas.
El Metro (Subway): Es subterráneo y se divide a su vez en dos compañías rivales: Tokyo Metro (9 líneas) y Toei Subway (4 líneas). Aunque en el mapa parecen lo mismo, tened en cuenta que hacer transbordo entre una línea de Tokyo Metro y una de Toei suele implicar salir por unos tornos y volver a pagar (o picar la tarjeta) para entrar en los otros.
Líneas Privadas: Son empresas independientes (como Odakyu, Keio o Yurikamome) que conectan el centro con las afueras o zonas específicas como Odaiba. Tienen sus propias tarifas y estaciones.

Este es un matiz que confunde mucho al principio: cuando estáis dentro de la red de una compañía (por ejemplo, el Metro), no veréis indicadas las líneas específicas de las otras compañías en los carteles de dirección.
Es decir, si estáis en el Metro y buscáis la “Yamanote Line” (que es de JR), no la encontraréis escrita tal cual en los letreros de los pasillos. Solo veréis una flecha genérica que dice “Transfer to JR Lines”. Tenéis que confiar y seguir esa indicación general, salir por los tornos y, una vez cambiéis de zona, es cuando por fin veréis los carteles con los nombres de las líneas concretas. ¡No os volváis locos buscando el nombre exacto antes de salir de la estación en la que estáis!
Sinceramente, en vuestro primer viaje a Tokio es muy probable que apenas piséis un autobús. La red de tren y metro es tan densa que cubre casi todas las necesidades turísticas. Sin embargo, los buses son muy útiles para trayectos cortos dentro de un mismo barrio o para conectar zonas donde el metro queda un poco a desmano.
El sistema en los 23 barrios especiales de Tokio es muy similar al de España, así que no os costará acostumbraros:
Entrada y pago: Se sube por la puerta delantera y se paga una tarifa plana única nada más entrar.
Forma de pago: Lo más cómodo es usar vuestra tarjeta IC (Suica/Pasmo) tocando el lector junto al conductor. Si pagáis en efectivo, necesitaréis el importe exacto, aunque las máquinas suelen dar cambio de billetes de 1.000 yenes.
Salida: Al llegar a vuestra parada, pulsad el botón y bajad por la puerta trasera o central.
Siendo totalmente honestos: el taxi en Tokio es caro. La bajada de bandera ya empieza alta y el taxímetro sube con un ritmo que asusta, así que rara vez compensa para moverse por el centro si tenéis el metro abierto. Sin embargo, el servicio es impecable: conductores de traje, coches impolutos con puertas automáticas y una fiabilidad total.
Son vuestra única salvación en dos casos concretos:
Apps: Podéis pedir Uber o GO, pero en Japón casi siempre os enviarán un taxi oficial con licencia, no un conductor particular, y el precio será igual o superior al de pararlo en la calle.

Tokio es una ciudad bastante amigable para los ciclistas, pero no de la forma que imagináis. No es Ámsterdam. Aquí la bici se usa mucho para trayectos cortos de barrio. Si os animáis, veréis que hay un montón de apps de alquiler de bicis y patinetes eléctricos (como LUUP o Docomo Cycle) con puertos repartidos por toda la ciudad.
Eso sí, mucho cuidado con dónde la dejáis:

Os lo decimos desde ya: vais a caminar muchísimo. Aunque cojáis el metro para todo, las propias estaciones son gigantescas (la de Shinjuku es prácticamente una ciudad subterránea) y los transbordos pueden implicar caminatas de 10 o 15 minutos bajo tierra.
No intentéis ir andando de un barrio principal a otro (como de Asakusa a Shibuya) porque las distancias son importantes. La estrategia es clara: tren hasta el barrio y luego gastar suela explorando la zona. Barrios como Shimokitazawa, Yanaka o las callejuelas de Golden Gai solo se entienden y se disfrutan perdiéndose a pie. Así que, por favor, traed el calzado más cómodo que tengáis, vuestros pies os lo agradecerán al final del día.
Olvídate de comprar billetes individuales de papel cada vez que entras al metro. Aparte de ser un engorro, perderíais muchísimo tiempo descifrando las tarifas en los mapas de las estaciones. En Tokio, la clave es la rapidez: pasas la tarjeta, el torno se abre y sigues tu camino.
Básicamente hay dos formas de pagar: con tarjetas prepago (IC Cards) que sirven para todo, o con pases turísticos que te dan viajes ilimitados por un tiempo concreto. Aquí os explicamos cuál os conviene más:
Las famosas Suica y Pasmo son tarjetas monedero recargables. Funcionan exactamente igual (la Suica es de JR y la Pasmo del Metro, pero ambas sirven indistintamente en todos los transportes).
La gran ventaja es que no solo sirven para el tren: podéis pagar con ellas en las máquinas de bebidas, en los konbini (7-Eleven, Lawson, FamilyMart) e incluso en algunos restaurantes.
Debido a la escasez mundial de chips, últimamente es difícil encontrar estas tarjetas en formato físico en las máquinas de las estaciones. Por suerte, hay alternativas:

Aquí es donde muchos viajeros se lían. ¿Merece la pena comprar un pase? La respuesta corta es: depende totalmente de vuestra ruta. Vamos a analizar los dos más importantes para que no gastéis ni un yen de más.
Seguramente habréis oído hablar de él hasta en la sopa. Es un pase exclusivo para turistas que permite uso ilimitado de los trenes de la compañía JR (incluyendo trenes bala Shinkansen para ir a Kioto u Osaka).
Este es el pase estrella para moverse por la ciudad. Es un billete físico exclusivo para turistas que os da viajes ilimitados en todas las líneas de Metro (Tokyo Metro y Toei Subway) durante 24, 48 o 72 horas consecutivas desde el primer uso.
¿Cuánto cuesta? El de 72 horas es el más rentable: cuesta 1.500 yenes (unos 9-10€), lo que sale a 500 yenes al día.
¿Cuándo compensa? Si hacéis más de 3 viajes en metro al día, ya estáis ahorrando dinero. Es ideal para esos días intensos de turismo en los que vais de punta a punta de la ciudad
La trampa: Recordad que NO sirve para la línea Yamanote (JR) ni para el tren a Odaiba (Yurikamome). Si tenéis este pase y queréis coger la Yamanote, tendréis que pagar aparte con vuestra tarjeta Suica/Pasmo.
Llegar al centro de Tokio desde el aeropuerto es vuestra primera misión nada más aterrizar. No os agobiéis, está todo perfectamente indicado en inglés. Dependiendo de si aterrizáis en Narita (más lejos) o Haneda (mucho más cerca), las opciones cambian.
El aeropuerto de Narita está a unos 60-70 km del centro. El taxi está descartado (costaría más de 200€), así que el tren es vuestro aliado.
Haneda está mucho más cerca de la ciudad, así que el trayecto es rápido y barato.
Ojo al dato: Tanto en Narita como en Haneda, los trenes dejan de funcionar alrededor de las 23:30 – 00:00. Si vuestro vuelo llega de madrugada, vuestra única opción será el taxi (carísimo) o esperar al primer tren de la mañana (sobre las 5:00 AM). ¡Revisad bien los horarios!

Más allá de saber qué tren coger, en Japón es vital saber cómo comportarse. El transporte público es un espacio de silencio y respeto casi sagrado, y como turistas debemos adaptarnos para no molestar:
Sabemos que toda esta información puede abrumar de golpe: que si JR, que si Metro, que si tarjetas… Pero creednos, el caos es solo aparente. En cuanto llevéis un par de días en la ciudad y hayáis hecho vuestro primer transbordo con éxito, veréis que todo fluye con bastante lógica y que es mucho más intuitivo de lo que pintan.
Tokio está diseñada para que millones de personas se muevan rápido y bien, y vosotros no seréis la excepción. Con vuestra tarjeta IC y Google Maps en la mano, no habrá barrio que se os resista. Al final, parte de la gracia de viajar a Japón es precisamente enfrentarse a estas pequeñas aventuras cotidianas y ver cómo, sorprendentemente, todo funciona a la perfección.

Planificia tu viaje y no te dejes nada. Recuerda que comprando a través de estos enlaces me ayudas a seguir creando contenido sin coste adicional. 🫶🏼☺️
Esperamos que esta guía os haya quitado el miedo a enfrentaros al transporte en Tokio. Al final, lo más importante es lanzarse y perderle el respeto a los transbordos; os aseguramos que en dos días dominaréis cómo moverse por Tokio como si hubierais vivido allí toda la vida. Si os ha quedado alguna duda sobre qué pase elegir o tenéis alguna anécdota divertida perdiéndoos por la estación de Shinjuku, contadnos en los comentarios. ¡Os leemos!
¿Estás buscando más información para tu viaje? Echa un ojo a nuestras asesorías de viaje y organiza una llamada con nosotros.